115. Confirmaciones 4 junio 2009
Posted by ...(des)encontrada... in 2008.Tags: el Auto Blanco, El Enfermito, Ishido
16 comments
Unas horas más tarde, abro mi casilla y me encuentro con esto:
(en negrita, mis pensamientos…)
———————————————————————————————————————-
From: elenfermito@ciudad.com.ar
To: desxxx@hotmail.com; desxxxx@gmail.com
Subject: Hola
Date: Mon, 7 Apr 2008 14:00:03 -0300
Hola como estas?
Mira te escribo para contarte que ayer termine de mudarme, me compre un departamento -Qué te vas a comprar si nunca tuviste dónde caerte muerto y seguís andando con la misma chatarra inservible de auto!- en xxxxx (mi calle) al 2400.
Te escribo esto para que no pienses que te estoy persiguiendo, ni algun otro delirio. -Ningún otro delirio? Jajajaa…. ¿Cómo te habrás enterado?- De hecho no estoy viviendo solo ahi, sino con mi actual pareja. -Cómo si a mí me importara… no te creo nada!- Solo para que lo sepas ya que, es mas que seguro, que en algun momento me cruces, a mi, a mi auto, no por mucho, pero que de momento sigue siendo el mismo.
Saludos.
Que andes bien.
ElEnfermito.
————————————————————————————————————————
De hecho no nos escribíamos mails desde diciembre, la ultima vez que lo mandé a la reconchadesumadre. ¡Qué casualidad! Justo ahora se le dió por escribirme, solo para que no me asuste… ¡Qué considerado de su parte!
Ahora sí que se confirmaban todas mis sospechas y no podía creerle una sola de sus palabras. Ni que se hubiera mudado, ni que estuviera en pareja, ni que se hubiera comprado un departamento. De hecho nunca le había gustado demasiado mi barrio… o al menos eso me decía. Y si tenía pareja o no, realmente me tenía sin cuidado. Ojalá, así dejaba de molestarme de un puta vez. Lo pensé un buen rato, lo consulté con mi amiga Caro, en medio de un ataque de angustia que ya casi ni me dejaba respirar. No podía quedarme quieta ni pensar. Vinieron a mi mente y a mi mano una cantidad innumerable de epítetos con los que pensaba contestarle. De hecho escribí y borré varias veces un mail, con insultos de toda calaña. Pero finalmente entré en razones e hice lo que había que hacer: no contesté. Para qué. Si era posiblemente todo mentira. No valía ni siquiera un insulto mío, y menos una demostración de interés. En lo que a mi respectaba, ese mail nunca lo recibí. Lo que sí hice fue entrar en su blog nuevamente, solo para chequear… y me encontré con la última confirmación:
————————————————————————————————————————-
Este blog solo admite a lectores invitados.
http://www.el-enfermito.blogspot.com/
Si eres lector de este blog, cuéntanos algo de tí. Accede a través de tu cuenta de google
————————————————————————————————————————–
¿Hace falta decir más…?
Ir a Post siguiente: 116. Demasiada información.
114. El Regreso… (5) 4 junio 2009
Posted by ...(des)encontrada... in 2008.Tags: el Auto Blanco, Ishido
15 comments
Unos días más tarde, vuelvo a verlo conectado. Otra vez con la imagen del gatito. Lo saludo:
Des
¿Cómo andás?
Ishido
Todo bien, vos? Terminando de mudarme…
Des
Ah… Estás en el barrio…
Ishido
Si, acá trayendo las últimas cosas. ¿Vos estas en tu casa? ¿Vamos a tomar un café?
Des
Sí, estoy en casa.
Estoy enferma, no fui a trabajar… Pero no quiero salir a la calle. Y además vos tenés novia, ya te dije…
Era cierto, estaba con faringitis por tercera vez en lo que iba del año. Tanta joda no podía ser sin consecuencias…
Ishido
Uh… pobre, ¿Te duele la garganta?
Des
Sí horrible la verdad…
Ah… No sabés lo que me pasó!
En ese momento me decidí a probar mis teorías y ver si lograba hacerlo saltar. No me banqué nunca las sospechas y menos las dudas…
Ishido
Contame…
Des
Te acordás que te conté de mi ex? Ese que estaba medio loquito?
Ishido
mmmm… si, algo me contaste…
Des
No sabés, enloqueció por completo. Hace unos días estaba con mis amigas en casa por salir, y cuando bajamos para ir al boliche… Me encuentro con su auto en la puerta de mi casa! ¿Me está persiguiendo?
Ishido
Bueno, che… puede ser casualidad, o tal vez vive por ahí…
Des
Nada que ver, vive en la otra punta de la capital. Y casualidad? Justo en la puerta de mi casa?? No creo. Y eso no es todo. Unos días antes venía en el colectivo y lo veo, justo al lado del colectivo que va para el lado de mi casa, su auto…
Ishido
Me parece que estás un poco perseguida…
Des
No, y además tiene un blog, donde escribe cosas que supuestamente son para mí. Y justo esos días escribió… ¿Querés leerlo? entra acá: www.el-enfermito.blogspot.com y fijate
Ishido
Que raro todo…
Des
Y si… yo la verdad estoy preocupada. Mis amigas me dicen que lo denuncie y la verdad lo estoy pensando. Mirá si me hace algo? No sé si no tiene copias de la llave del edificio…
Ishido
Pero denunciarlo me parece una locura! Solo por estacionar en la puerta de tu casa? Es la vía pública!
Des
Sí, pero solo iba a hacer una exposición policial, para que quede registrado…
Ishido
¿Pero no lo podes perjudicar con eso?
Des
Che… Pensé que éramos amigos. Parece que estás más preocupado por él que por mi…
Ishido
No es así, solo que no quiero que hagas una boludez y despues te arrepientas. Estas segura que se puede?
Des
Sí, ya me asesoré con un abogado amigo y me dice que está todo bien. Que lo haga por las dudas así me quedo tranquila…
Mentí, para asustarlo un poco. La verdad no había averiguado nada ni pensaba hacer una denuncia, era una locura..
Ishido
Bueno, fijate. Pero ¿no es mejor que lo hables con él? Tal vez te estas confundiendo y nada que ver…
Des
No, con él ni pienso hablar. Me diría puras mentiras. Además mirá si se confunde él. No lo llamo ni loca…
Ishido
Bueno, bueno… tengo que seguir por acá, después hablamos… Pensalo bien…
Dijo, y se desconectó. Y yo me quedé frente al monitor, furiosa, pero cada vez con menos dudas. Casi seguro era él. La angustia me desbordaba por todos los poros. Una o dos horitas más tarde recibo un mail en mi casilla…
Ir a Post siguiente: 115. Confirmaciones.



