48. ¿Soy una mala amiga? (3)

Martes 1º de enero de 2008

Volví a mi casa caminando, de día ya. Con la cabeza dando vueltas y no exactamente por el alcohol. No podía dejar de pensar en lo que había pasado. Me sentía una mala amiga, a pesar de saber que las cosas se dieron así, y no las pude evitar. Que no fue a proposito. Pero igual pasó y los hechos no se pueden negar. Llegué a casa y me acosté. Di unas cuantas vueltas en la cama, no me podía dormir. Pensaba y pensaba. ¿Se lo digo? ¿Espero que no se entere? Pero si se entera por otro es peor, pensaba. Dormí unas horas, no muchas y me levanté. Era primero de enero, no había que ir a trabajar y no quería quedarme encerrada en casa, dando vueltas con mis ideas como un gato enjaulado. Me di una ducha, me cambié y salí. Eran como las 4 de la tarde y yo no había almorzado. Fuí a caminar, di unas vueltas y me senté en un bar cerca de casa, con mesas afuera. Pedí un café y un tostado y me colgué escuchando música, y mirando el cielo celeste, sin una sola nube. Siempre es un bajón estar solo un primero de enero, y más con un día tan lindo, con culpa y algo de resaca…

Ir a Post siguiente: Comienzo de año bizarro.

5 comentarios en “48. ¿Soy una mala amiga? (3)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s