92. Ciega a Citas… (6)

Advertencia: no apto para menores…

Entonces, me acerqué a mi cuarto para ayudarlo a poner algo de música, cuando el me atrajo hacia su cuerpo y sin previo aviso me besó. Fue un beso intenso y ya estabamos al borde de la cama. Siguió atrayendome hacia su cuerpo y yo me dejé llevar, mientras un pensamiento ambiguo se iba formando en mi cabeza. ¿Qué mierda estamos haciendo? ¿Primero se va sin siquiera darme un beso, se hace el lindo durante una semana entera y ahora quiere irse a la cama en cinco minutos? Parecía todo muy raro, y si bien mi primer impulso fue frenarlo, le seguí el juego. Ya estaba ahí, ¿qué tenía para perder? Y por otro lado suponía que lo que estaba pasando era responsabilidad mía por ser tan bocona, así que tenía que estar a la altura de las consecuencias y bancármela. Y de ser posible pasarla bien además… Me dejé llevar entonces, y a los pocos minutos estabamos besándonos desenfrenadamente en mi cama y sin ropa. Se sentía bastante raro, la verdad. Debo confesar que su cuerpo desnudo no era lo más tentador que ví en mi vida. Era alto y flaco, muy flaco, casi sin masa muscular. Y su miembro era a imagen y semejanza de su cuerpo, de largo normal, pero muy muy flaquito. Nunca había visto uno así. Finalmente lo hicimos, con bastante entusiasmo de su parte. Primero se la chupé un rato mientras el buscaba un preservativo. Se lo puso y me penetró, recostandose encima mío un rato, luego me pidió que me agachara sobre la cama y me volvió a penetrar por atras, tipo “perrito” hasta que acabó dentro mio. No estuvo mal, pero tampoco fue la experiencia más maravillosa de mi vida, aunque como se habrán dado cuenta por mi relato, mi cabeza estaba en cualquier lado menos ahí, todo me parecía raro. Por otro lado su miembro flaquito no ayudaba mucho, la verdad me costaba poder sentir algo. Él estaba descontento con su “rendimiento”, decía que hubiera querido durar más tiempo pero que hace rato que no hacía nada y estaba “fuera de training”.

-No como vos…

Agregó en un tonito irónico que no me agradó demasiado. Entre enojarme y reirme opté por la segunda. Me reí y mantuve el silencio. El solito empezó a hablar:

-El otro día me fuí, no porque no tuviera ganas de hacer nada, la verdad me gustaste mucho, pero después de todo lo que dijiste… No quería que pensaras que soy un “cacho de carne”.

En todo caso un “cachito” pensé para mis adentros, recordando las dimensiones de su miembro… Y me reí.

-¿Y hoy? ¿Qué cambió? ¿Hoy sí sos un cacho de carne?

Le pregunté, tratando de entender un poco. Aunque debería decir que su comentario me descolocó un poco. Era raro, parecía un planteo más bien femenino, aunque por otro lado casi parecía decir que él no buscaba “solo sexo” conmigo, como si le hubiese interesado de otra manera…

-No sé, me dieron ganas, fue un impulso, ni lo pensé.

Me contestó mientras me acariciaba cada vez con más ganas y empezábamos de nuevo…

Ir a Post siguiente: 93. Ciega a Citas… (7).

Anuncios

20 comentarios en “92. Ciega a Citas… (6)

  1. JAAJAJ que feito!! una vez me paso y me quería morir!! era un medico, de lo mas interesante, hasta que se desnudo y encima de ser un “cachitito de carne” me pidio en la cama que le diga que lo amaba!! TOO MUCH!!! eso fue el sumun!!! jajajaja
    obviamente no lo vi nunca mas…
    Muy buena tu historia!!!
    Besos!
    Ro

  2. ¡Bravo! Por fin estamos ante la verdadera igualdad de los genéros. Me encanta que las mujeres se liberen y que de tanto en tanto también los hombres puedan sentirse un “cacho de carne”.

    Pero qué desilusión. Con ese sobrenombre anticipado creo que todos nos imaginábamos un pijón tremendo.

    Ay, me di tal panzada en dos días con tus posts, que leerlos ahora así en cuentagotas, me carcome. Pero me inspirás a que yo cuente también mi historia de “destape”. Si me largo, te aviso.

  3. ¡Cuanta exigencia!
    Que si es o no un intelectual, que si quiere sexo o algo más que sexo, que la tiene flaca (tal vez flaca pero hábil, ya nos enteraremos) o que se preocupa por el que pensarás o no se preocupa … ¿Porqué tan difícil? Just do it!

  4. Che, che, che, que yo soy flaquito, pero soy lo más!

    Des, tengo un relato erótico ya publicado en mi blog. Si te fijás en mis primeros posts, se llama “El chico 10”. El número fue por puntaje, y porque yo enumeré a mis chicos… los llevo anotaditos. Si te dijera por cuál voy ahora… jajaja, ¿quién ganaría? ¿vos o yo?

    1. Ya me pongo a leerlo y te comento. Y no sé por cuantos andarás y no pienso decir un numero por acá, pero una noche de borrachera entre amigas hicimos cada una su listita, fue muy divertido, aunque debo confesar que el número resultante me sorprendió…

      besos!

      D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s