110. El regreso…

Primeros días de Marzo de 2008

Un día como cualquier otro, salía del trabajo, tarde como siempre. Me tomé el colectivo de siempre, en la esquina de siempre y viajaba tranquilamente, hasta que algo raro me nubló la vista. Me refregué los ojos para ver nuevamente: no podía ser. Justo al lado del colectivo de siempre, en la calle de siempre, veo una auto que me resultaba llamativamente familiar. Era el auto del Enfermito. No podía ser, me fijé de nuevo, solo para estar segura. Pero ese auto era inconfundible. Blanco y viejo, bastante roto y con detalles claramente reconocibles. Tenía los faroles de atrás pintados de plateado y recordaba de memoria la patente. Definitivamente era él. Y yendo para el lado de mi casa. El corazón se me salía del pecho de la angustia. ¿Estaba yendo para mi casa? ¿Qué hacía? ¿Me seguía? ¿Tendría la llave de abajo todavía? ¿Me estaba volviendo paranoica? Me paré y me fui para el lado de adelante del colectivo, para ver que hacía. Seguía derecho por la misma calle del colectivo hasta que lo pasó y lo perdí de vista. Al bajar del colectivo en la esquina de mi casa miré para todos lados, para ver si lo veía. Pero no lo ví. Seguía angustiada. Era como ver un fantasma, después de tanto tiempo. Bah, en realidad no era tanto, solo un poco más de tres meses. Pero había pasado tanta agua debajo del puente que creí que no iba a volver a saber de él. En realidad después de los mails no había vuelto a tener noticias suyas. Solamente algunas madrugadas en las que el telefono de mi casa sonó y al atender, solo silencio del otro lado. Solamente podía ser él. Pero nada más. Después de unas horas de asustarme y putearlo y pensar que hacer me tranquilicé y decidí no hacer nada. Por ahora no había pasado nada, solo verlo. O a su auto más bien. ¿Y si lo había vendido? Ahí quedaron las cosas hasta ese mismo sábado. Habíamos quedado en salir con las chicas y nos juntamos en casa. Comimos algo, tomamos unos vinos, nos pusimos lindas y nos divertimos. El plan era ir a bailar a un bolichito cerca de casa en el que conocíamos a uno de los rrpp y entrabamos siempre gratis. Salimos a eso de la 1 y pico con rumbo al boliche y en cuanto abrí la puerta… casi me muero. Ahí nomás, estacionado en la puerta de mi casa, su auto. Se me aflojaron las rodillas y me quedé petrificada mirándolo, mientras mis amigas me preguntaba qué pasaba.

-Colo, haceme el favor, no puedo ni mirar, fijate si la patente es la de él.

Le dije a mi amiga y le indiqué el número de patente. Después de escuchar su confirmación me angustié más todavía.

-¿Qué hace acá? ¡Justo acá! ¡En la puerta de mi casa!! ¿Qué hago? ¿Hay alguien en el auto?

-No hay nadie amiga, lo ves por ahí? -Me preguntó La Colo…

Miré a mi alrededor, la vereda de enfrente y las esquina y no vi ninguna silueta conocida..

-No, no lo veo… andará por ahí? ¿Tendrá la llave de abajo de casa todavía? ¿Estará dentro del edificio?? -pregunté.

-Nena tendrías que ir a hacer la denuncia, mirá si te hace algo?? -dijo Caro.

-No, Caro… ¿qué me va a hacer? Es un enfermito pero no es un violento… No creo que me haga nada. Tal vez vendió el auto y no es él… Aunque sería mucha casualidad que se lo haya vendido a algún vecino…

Con la ayuda de mis amigas junté fuerzas, respiré hondo y salimos para el boliche, aunque la onda ya no era la misma. No podía dejar de pensar en distintas hipótesis y el efecto del alcohol se había desvanecido como un suspiro. Y por más que lo intenté y lo intenté, esa noche no hubo caso de volver a emborracharme…

Ir a Post siguiente: 111. El Regreso… (2).

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9 comentarios en “110. El regreso…

  1. Nas!!

    Dioos, que horror, ése enfermito si que necesita ayuda psicológica si es que todavía te anda rondando…

    ¿qué le diste que se resiste a soltarte? xDDD

    Bueno, éso en dado caso de que sea él, pero como dices sería mucha coincidencia que le haya vendido su carro a algún vecino tuyo…

    Ya veremos, espero que pronto. Suert con los problemillas técnicos.

    Nos estamos leyendo, hasta entonces…

    1. Kyara, Nas!
      La verdad que si, fue un horror… y lo mandé al psicólogo mientras eramos pareja pero nunca fue, me mentía…
      Que le di? no se!!!

      Espero que se resuelva lo antes posible, por ahora escribo desde un locutorio!!

      PD: de donde sos?

      besos!!

      D

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