16. El encuentro, parte 3

Debo confesar que durante unos minutos estuve pensando seriamente en levantarme e irme a mi casa. No estoy para que me esten pelotudeando así – pensé. Pero por otro lado tenía la sensación de que esa crítica un tanto exagerada de mi profesión, a tan poco tiempo de conocernos no podía ser en serio, que El viajero me estaba probando. Además después de tanto hablar por mensajitos no quería perderme la oportunidad de conocerlo. Así que me quedé, respiré hondo y le dejé bien en claro mi posición:

-Con mi profesión no se jode. Podemos joder con lo que quieras pero con eso no. No necesito que estés de acuerdo con todo, pero si vas a hacer una crítica al menos informate.

Le dije, una tanto enojada todavía. El suavizó un poco su posición, riéndose, y me dejó entender que no hablaba muy en serio. Seguimos hablando de otros temas y la charla empezó a ser más amena. Me sentía cómoda hablando con él, esa extraña sensación de familiaridad seguía presente por ahí. Los temas de conversación iban variando entre su viaje, museos, libros, música, su vida en Brasil. Las miradas iban y venían. Él se había sacado los lentes oscuros y sus ojos me mostraban una mirada interesante, que de a ratos se veía marrón, y de a ratos verdosa. Yo esquivaba un poco su mirada, en cambio el me sostenía la mirada de una manera intensa. No pude evitar preguntarle acerca de su estado civil…

-¿Cómo es eso que estás casado?

-Separado… -dijo él- Me separé hace casi dos años y solo estuvimos casados 8 meses…

-¿Cómo fue eso?

-Estuvimos 8 años de novios, y cuando finalmente nos casamos las cosas empezaron a estar mal… llegó un momento en que me harté, hice mis valijas y me fui…

La charla continuó mientras nuestras miradas seguían cruzándose. No era una charla fácil, ya conté que a los dos nos gustaba jugar con las palabritas y por momentos parecía que los dos nos estábamos provocando de alguna manera. Recuerdo haber pensado -esto va a ser complicado-, no sé si no lo dije en voz alta. Un instante después, mientras seguíamos hablando de cualquier cosa me agarró de la mano. Me sorprendió, realmente no me lo esperaba. Pero dejé mi mano ahí, quietita, para ver que pasaba. Era una sensación rara, cálida y a la vez un tanto incómoda. Él siguió hablando como si nada pasara, pero cada vez me miraba más fijamente a los ojos. Empezó a decirme que yo era más linda personalmente que en mis fotos, y yo empecé a ruborizarme y a reime como una tonta como cuando no sé qué contestar. (¿Qué mierda se contesta al “sos linda”? ¿Gracias?) Pidió la cuenta y nos levantamos.

-Caminamos un poco? -Preguntó.

Ya se había hecho de noche y seguía haciendo calorcito, era una noche hermosa para caminar bajo las estrellas, así que le dije que sí. Cruzamos la calle, y no llegamos a hacer una cuadra cuando se frenó, me tomó de la cintura y girándome hasta ponerme frente a él, me besó…

Ir a Post siguiente: 17. El encuentro, parte 4.

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15 comentarios en “16. El encuentro, parte 3

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Nas!!

    Wou, qué rápido, que emoción!!! quiero saber que pasó ya, ya, ya! xDD

    Ok,ok, voy a respirar profundo y contar hasta 10….

    Bien, ya estoy más calmada ^^

    Parece que lograron superar el pequeño problema de la profesion y todo avanza de forma positiva. La intriga me mata así que no puedo escribir más.

    Saludos!

    Nos estamos leyendo, hasta entonces….

  3. De todos modos ese beso es poco, queremos más.
    Es hora que se extienda en el largo del relato… no?

    The T.

    ***

  4. Buenas!
    Llegué a tu blog esta mañana y en unas cuantas horas lo leí desde el principio. Muy interesante! Ya te pongo en mis favoritos para seguir leyendo y ver cómo continúa esta historia. Saludos!

  5. DES : Hace mucho que te leo pero nunca comente nada , solo queria saludarte y decirte que tanto tus relatos anterior como los nuevos son muy buenos……. Te sigo leyendo, y quiero saber masssssss por favor.

  6. Hola Des! Te felicito, estás escribiendo muy bien!
    Me encanta cómo estás contando la historia, va mejorando con el tiempo, como los buenos vinos.
    Insisto en que aún tengo que dar mi bendición, podrá ser pronto? jeje Igualmente me está predisponiendo para bien… 😀
    la quiero mucho y siga disfrutando

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