39. ¿Y…? (5)

Había sido una cena casi perfecta, de no ser por lo que se me había quedado un poquito atragantado. Hacía mucho tiempo que nadie me invitaba a cenar a un lugar lindo, ni  me decía cosas lindas, y yo estaba tratando de relajarme y disfrutarlo, pero todavía no me salía del todo. Muchas preguntas se agolpaban en mi cabeza y no me permitían disfrutar. ¿Me vas a preguntar de nuevo si quiero ser tu novia? ¿De dónde mierda sacaste para pagar ésta cena? ¿Te vas a poner a buscar trabajo? ¿Te vas a quedar en Buenos Aires? ¿Me vas a mentir? Eran algunas de las preguntas que aún no podía responderme. Todavía no me era tan fácil, pero por lo menos ya no me asustaba tanto cruzarme con un auto blanco.

Llegamos entonces hasta la puerta de mi casa, y abrí, esta vez sin preguntar nada. Subimos hasta el quinto piso matándonos a besos en el ascensor. Abrí la puerta y pasamos directamente a la habitación, sin escalas. La ropa de ambos salió volando por los aires en pocos instantes. Se sentía tan bien estar cerquita, piel con piel. Era casi algo natural. Y así estuvimos durante horas, rozándonos, besándonos, acariciándonos. Acercándonos y alejándonos, empezando, parando y volviendo a empezar. Casi sin palabras. De tanto en tanto descansábamos como para recuperar el aire, pero a los pocos minutos volvíamos a empezar. Era sólo rozarnos y ya no poder parar. Mi cabeza por suerte no me molestó por un buen rato. Debe haber salido volando junto con la ropa. Me dediqué solo al cuerpo, a los sentidos, todos puestos en lo que estaba pasando en mi cama. Hasta que en uno de esos instantes de descanso escuché lo que estaba temiendo. Me miró a los ojos y con una caricia dijo:

-Ya es primero de Abril, te lo tengo que preguntar otra vez…

-Eh…

-¿Querés ser mi novia?

Me quedé muda unos instantes, pensando qué contestar. Era obvio que no podía decir que no. Tampoco estaba convencida de querer decir que sí, no al menos tan pronto. Y menos que menos volver a hacerme la boluda… ¿Qué decir? ¿Qué decir???? Tomé aire y dije:

-Sí…

Que sea lo que dios quiera -pensé- Pará… ¿desde cuándo vos crees en dios? -me dije a mí misma -bueno, ya veremos qué onda, nada es irreversible. Y me besó. Me dió un beso largo y profundo, y como si hiciera falta, repreguntó:

-¿Estás segura?

No preguntes, no preguntes, no preguntes…

-No, no estoy segura. Pero probemos…

Contesté con mi habitual falta de tacto y excesiva sinceridad. ¿Cuándo aprenderé que uno NO (gracias, Maes…) tiene que decir toooodo lo que piensa???

.

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19 comentarios en “39. ¿Y…? (5)

  1. Te faltaron 5 para el peso! Casi perfecto, excepto por esa última frase. Bueno, por suerte fue despues del sexo, peor hubiera sido decirla antes.

  2. Terminé de leer todo, ahora puedo sumarme al montón de gente que espera ansiosa la próxima entrega. 😛

    Y encima ahora es como la tele moderna, que podés ver una misma cosa desde distintos ángulos (dos, en este caso ;)). Qué nivel, Mabel!

    Debo decirte algo sin ánimos de revolver aguas tranquilas ni incomodar al señor Z.V. En ocasiones, mientras iba poniéndome al día, digamos casi llegando al final de la primera historia, me sentía como en esos gráficos de estadísticas económicas de una empresa que va directo a la quiebra. No es que no me gustara, sino que llegaba un momento que era más de lo mismo: intentar, meter fichas, desilusionarse, y después de nuevo intentar, meter fichas, desilusionarse. Que me imagino lo del gráfico que es un poco lo que te pasó a vos, por eso consideraste que esa etapa llegaba a su fin para empezar otra mejor, y acompañada por un caballero de mundo ;).

    Definitivamente esta historia tiene más color che.

    Ah, por si no quedó claro, tenés otro seguidor. xD

    Saludos desde el Oeste.

    1. Lidah, bienvenida y gracias!

      Si, esa era la sensacion y de ahi el nombre del blog. Me sirvio para aprender muchas cosas igual.
      Me alegro que te guste más la segunda parte, obviamente a mi tambien!

      Desde el Oeste de donde?

      Besos!

      Des

      1. Es bienvenidO, perdón por el nick ambiguo. 😛

        Desde la lejana tierra de Haedo, aunque ahora que lo pienso, mmmm cuando publiqué el comment estaba en el laburo, en el centro.

        Bueno, ahora SÍ estoy en casa, así que saludos desde el Oeste! 😀

  3. Hola Des! Anduve perdido de los blogs. Pero tiene su lado bueno, leí buena parte de esta historia tuya de un solo tirón. Como siempre, muy atrapante!

    Jejeje, me atrevo a señalarte un lapsus, justo a vos que sos psi… Es que en tu última frase me parece que quisiste escribir

    “¿Cuándo aprenderé que uno NO tiene que decir toooodo lo que piensa???”

    Y ese “NO” no está escrito. Interpretalo como quieras, jeje.

    Besotes!

    PD: ahora voy a pispear la otra versión de la historia…

    1. Nana, tengo una semanita complicada, y fibertel anda como el piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…..
      Si logro tener conexion por más de una hora seguida y tengo justo tiempo me pongo a seguirlo.

      Pd: te mande un mail, lo recibiste?

      Besos!

      D

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