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20. Fin de año (3)

Nos dimos un par de besos, y me pidió mi celular. No sé si será por el alcohol, o porque me agarró distraída, pero se lo di. ¿Para qué? ¿Si el flaco no me gustaba? ¿Si los besos no habían sido emocionantes? ¿Si ni yo sabía si quería empezar algo con alguien? Hacía apenas un poquito más de un mes que había cortado con el enfermito, no era tiempo todavía de pensar en nada con nadie, solo divertirme un poco. Se lo di, sin pensar demasiado, y me fui. Me fuí con mis compañeros a desayunar, y después a mi casa a cambiarme porque tenía que irme a laburar. Y empecé a acostumbrarme a eso de ir a trabajar sin dormir, o casi. Como dicen las abuelas: Calavera no chilla. Vaya uno a saber qué carajo quiere decir eso…

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19. Fin de año (2)

En un momento se me acerca un morocho de ojos claros, altísimo. Quienes me conocen bien saben que hay dos cosas que me llaman la atención (en alguien que no conozco). Una es que bailen bien, y otra son los ojos claros. Me pierden los ojos claros, o una mirada interesante. Empezamos a bailar, y ahí nomás sin decir mucho me estampa un beso. Yo que veía poniendo en practica mi política del “¿Porqué no?” le seguí el juego. Nos dimos un par de besos, hablamos un poco. Era más chico que yo, trabajaba en el sector de comercio exterior. Bueno, nos damos unos besos más, ahí cerquita de donde terminaba la pista. Había unas cortinas enormes que dividían el salón, ni idea que había atrás. La cuestión es que este muchacho, bastante desubicado, me agarra de la manito e intenta llevarme atrás de las cortinitas. ¿What??? Nonono. Una cosa es transarme a alguien que no conozco, y otra totalmente distinto es garchármelo en el medio de una fiesta rodeada de gente del trabajo. ¡No! Le dije que no, varias veces tuve que decírselo hasta que entendió. Me fui a seguir bailando con la gente del call como si nada. Al rato, vuelve a aparecer el pesado, el de seguridad informática. Bailamos un rato y seguía dale que dale con el blablabla. Me cansé de tanto blablabla…. Lo agarré de la manito y me lo llevé a un costadito (tampoco daba transármelo enfrente de todos mis compañeritos de trabajo) y me lo transé. Jajaja… dos en una noche, y pensar que en mi adolescencia me escandalizaba de estas cosas, y ahora empezaban a resultarme divertidas. ¿Estaba empezando a pensar como hombre?

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18. Fin de año

Diciembre siempre es un mes raro. Muchas reuniones, festejos de fin de año anticipado. La semana del 8 de diciembre se hizo el festejo de fin de año de la empresa, para la que en ese entonces trabajaba, hace un poco más de 3 años. Siempre hacían fiestas impresionantes, gigantescas. Montones de gente, bebida, muy divertidas. Y era la primera a la que iba a asistir soltera. Me fui a comprar un vestido. Elegí uno violeta, ajustado, con un escote importante. Yo siempre había sido muy recatada para vestirme. Como no soy muy dotada de adelante (si de atrás) nunca me había animado demasiado a los escotes, pero esa es una de las cosas que aprendí de la colorada. Un buen escote es cuestión de actitud, no hay nada que un buen corpiño no pueda solucionar. La fiesta se hacía en la rural, a pocas cuadras de casa. Vino otra compañera del call (la otra colorada) con su novio a casa, tomamos algo y partimos hacia la fiesta. Llegamos tempranito. Tomamos un par de vasos de vino, comimos, saludamos gente. La única ventaja de esos trabajos de mierda en call centers es que se conoce mucha gente con buena onda. Empezó a llegar más gente, bailamos, se puso divertido. Estaban todos, compañeros, supervisores, los jefes, y montón de gente de otros sectores que no conocíamos. Muchos hombres (ahora los veo!). En un momento empiezo a hablar con uno que me saca a bailar. Con lo que me gusta bailar, es raro que diga que no cuando alguien me saca. No era lindo, pero bastante simpático. Bailamos, hablamos, vamos a tomar algo. No sentamos en un sillón y seguimos hablando. Tenía 34 años, trabajaba en el departamento de seguridad informática (ja!) de la empresa y blablabla… Seguía hablando de trabajo y yo empezaba a aburrirme. Le seguí la charla un rato pero a esta altura yo estaba medio ebria y pensaba ¿vas a besarme?, él no hacía nada y seguía dale que dale con el blabla. En un momento me levante y me fuí, y volví a seguir bailando con el resto del grupo.

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