Archivo de la etiqueta: Ishido

116. Demasiada información

Obviamente no contesté el mail ni volví a hablar con Ishido. Por obvias razones lo bloqueé y lo eliminé de todos lados. No quería volver a saber de mi ex bajo ninguna de sus formas. Después de pensar y pensar qué hacer, y debatirlo con todas mis amigas llegué a la conclusión que lo único que podía hacer era esperar que se cansara de hincharme la paciencia. Cualquier cosa que hiciera solo iba a exacerbar su locura y yo quería que se tranquilizara y dejara de molestarme. Después de hacer un gran esfuerzo logré tranquilizarme un poco, pero no lograba dejar de pensar o hablar de lo que había pasado. Un rato más tarde, esa misma noche, apareció conectado el en msn El Lento. Empezamos a hablar. Ya había pasado más de una semana y no habíamos vuelto a vernos. Yo no tenía muy claro si quería volver a verlo todavía. Obviamente le conté lo que había pasado con mi ex, él ya estaba al tanto de parte de la historia

El Lento

No te lo puedo creer! Es un enfermito…

Des

Si, totalmente. Solo me queda esperar que se canse, no voy a hacer nada, a ver si se cree que es más importante de lo que es… Pero la verdad, no le creo ni una palabra de lo que escribió.

El Lento

¿No querés que te ayude a averiguar? Pasame el nombre completo de él y…

Des

No, para qué? ¿Además que vas a averiguar?

El Lento

Puedo averiguar algunas cosas, confiá en mi, pasame el nombre, no seas tonta.

Des

No me parece, además en serio… ¿Qué es eso de que podés averiguar?…

Le dije, un tanto desconfiada…

El Lento

Puedo averiguar. Un ejemplo. La dirección xxxxxxxx xxxx xxx ¿te suena? ¿y el número de teléfono xxxx-xxxx? ¿Y este xx-xxxx-xxxx?

Y me pasó una dirección y teléfonos que habían sido los míos en algun momento. Que no estaba registrados en ningún lado… Yo empecé a temblar. De verdad podía acceder a algunos datos, pero ¿Cómo?…

Des

¿De dónde sacaste esos datos???

El Lento

Y además te puedo decir que cobras el sueldo en xxxxx banco, que te aumentaron el sueldo a fines de diciembre pasado…

Des

Ey, esperá. Ya me estoy empezando a poner nerviosa. De dónde tenes acceso a tantos datos???

Le dije y la tranquilidad que había conseguido con tanto esfuerzo se esfumó. Me levante y fui hasta la heladera a servirme un vaso de vino. Había quedado de la cena del sábado con mis amigas. Jamás tomo vino sola y menos un día de semana, pero la ansiedad empezaba a sobrepasarme, y no consumo ansiolíticos. El vino me pareció una buena opción.

El Lento

Puedo decirte algunos datos más…

Dijo y enumeró algunas otras direcciones, fechas, etc. Todas reales, aunque no necesariamente actuales. Una gota fría me corría por el centro de la espalda. ¡Dios! Zafo de un loquito y me encuentro con otro! ¿Qué me pasa? ¿Es que los atraigo? ¿Me gustan de alguna manera loca y retorcida? ¿Me los busco? ¿Sentiré que me los merezco??? Pero la curiosidad pudo más, ahora necesitaba saber. Necesitaba saber cómo sabe. Así que seguí preguntando y preguntando. Tuve que insistir bastante para que soltara la verdad. Y me encontré con lo último que quería saber en ese momento…

Ir a Post siguiente: 117. Demasiada Información (2).

Anuncios

115. Confirmaciones

Unas horas más tarde, abro mi casilla y me encuentro con esto:

(en negrita, mis pensamientos…)

———————————————————————————————————————-

From: elenfermito@ciudad.com.ar
To: desxxx@hotmail.com; desxxxx@gmail.com

Subject: Hola
Date: Mon, 7 Apr 2008 14:00:03 -0300

Hola como estas?

Mira te escribo para contarte que ayer termine de mudarme, me compre un departamentoQué te vas a comprar si nunca tuviste dónde caerte muerto y seguís andando con la misma chatarra inservible de auto!- en xxxxx (mi calle) al 2400.
Te escribo esto para que no pienses que te estoy persiguiendo, ni algun otro delirio. -Ningún otro delirio? Jajajaa…. ¿Cómo te habrás enterado?- De hecho no estoy viviendo solo ahi, sino con mi actual pareja.  -Cómo si a mí me importara… no te creo nada!– Solo para que lo sepas ya que, es mas que seguro, que en algun momento me cruces, a mi, a mi auto, no por mucho, pero que de momento sigue siendo el mismo.

Saludos.
Que andes bien.

ElEnfermito.

————————————————————————————————————————

De hecho no nos escribíamos mails desde diciembre, la ultima vez que lo mandé a la reconchadesumadre. ¡Qué casualidad! Justo ahora se le dió por escribirme, solo para que no me asuste… ¡Qué considerado de su parte!

Ahora sí que se confirmaban todas mis sospechas y no podía creerle una sola de sus palabras. Ni que se hubiera mudado, ni que estuviera en pareja, ni que se hubiera comprado un departamento. De hecho nunca le había gustado demasiado mi barrio… o al menos eso me decía. Y si tenía pareja o no, realmente me tenía sin cuidado. Ojalá, así dejaba de molestarme de un puta vez. Lo pensé un buen rato, lo consulté con mi amiga Caro, en medio de un ataque de angustia que ya casi ni me dejaba respirar. No podía quedarme quieta ni pensar. Vinieron a mi mente y a mi mano una cantidad innumerable de epítetos con los que pensaba contestarle. De hecho escribí y borré varias veces un mail, con insultos de toda calaña. Pero finalmente entré en razones e hice lo que había que hacer: no contesté. Para qué. Si era posiblemente todo mentira. No valía ni siquiera un insulto mío, y menos una demostración de interés. En lo que a mi respectaba, ese mail nunca lo recibí. Lo que sí hice fue entrar en su blog nuevamente, solo para chequear… y me encontré con la última confirmación:

————————————————————————————————————————-

Este blog solo admite a lectores invitados.

http://www.el-enfermito.blogspot.com/

Si eres lector de este blog, cuéntanos algo de tí. Accede a través de tu cuenta de google

————————————————————————————————————————–

¿Hace falta decir más…?

Ir a Post siguiente: 116. Demasiada información.

114. El Regreso… (5)

Unos días más tarde, vuelvo a verlo conectado. Otra vez con la imagen del gatito. Lo saludo:

Des

¿Cómo andás?

Ishido

Todo bien, vos? Terminando de mudarme…

Des

Ah… Estás en el barrio…

Ishido

Si, acá trayendo las últimas cosas. ¿Vos estas en tu casa? ¿Vamos a tomar un café?

Des

Sí, estoy en casa.

Estoy enferma, no fui a trabajar… Pero no quiero salir a la calle. Y además vos tenés novia, ya te dije…

Era cierto, estaba con faringitis por tercera vez en lo que iba del año. Tanta joda no podía ser sin consecuencias…

Ishido

Uh… pobre, ¿Te duele la garganta?

Des

Sí horrible la verdad…

Ah… No sabés lo que me pasó!

En ese momento me decidí a probar mis teorías y ver si lograba hacerlo saltar. No me banqué nunca las sospechas y menos las dudas…

Ishido

Contame…

Des

Te acordás que te conté de mi ex? Ese que estaba medio loquito?

Ishido

mmmm… si, algo me contaste…

Des

No sabés, enloqueció por completo. Hace unos días estaba con mis amigas en casa por salir, y cuando bajamos para ir al boliche… Me encuentro con su auto en la puerta de mi casa! ¿Me está persiguiendo?

Ishido

Bueno, che… puede ser casualidad, o tal vez vive por ahí…

Des

Nada que ver, vive en la otra punta de la capital. Y casualidad? Justo en la puerta de mi casa?? No creo. Y eso no es todo. Unos días antes venía en el colectivo y lo veo, justo al lado del colectivo que va para el lado de mi casa, su auto…

Ishido

Me parece que estás un poco perseguida…

Des

No, y además tiene un blog, donde escribe cosas que supuestamente son para mí. Y justo esos días escribió… ¿Querés leerlo? entra acá: www.el-enfermito.blogspot.com y fijate

Ishido

Que raro todo…

Des

Y si… yo la verdad estoy preocupada. Mis amigas me dicen que lo denuncie y la verdad lo estoy pensando. Mirá si me hace algo? No sé si no tiene copias de la llave del edificio…

Ishido

Pero denunciarlo me parece una locura! Solo por estacionar en la puerta de tu casa? Es la vía pública!

Des

Sí, pero solo iba a hacer una exposición policial, para que quede registrado…

Ishido

¿Pero no lo podes perjudicar con eso?

Des

Che… Pensé que éramos amigos. Parece que estás más preocupado por él que por mi…

Ishido

No es así, solo que no quiero que hagas una boludez y despues te arrepientas. Estas segura que se puede?

Des

Sí, ya me asesoré con un abogado amigo y me dice que está todo bien. Que lo haga por las dudas así me quedo tranquila…

Mentí, para asustarlo un poco. La verdad no había averiguado nada ni pensaba hacer una denuncia, era una locura..

Ishido

Bueno, fijate. Pero ¿no es mejor que lo hables con él? Tal vez te estas confundiendo y nada que ver…

Des

No, con él ni pienso hablar. Me diría puras mentiras. Además mirá si se confunde él. No lo llamo ni loca…

Ishido

Bueno, bueno… tengo que seguir por acá, después hablamos… Pensalo bien…

Dijo, y se desconectó. Y yo me quedé frente al monitor, furiosa, pero cada vez con menos dudas. Casi seguro era él. La angustia me desbordaba por todos los poros. Una o dos horitas más tarde recibo un mail en mi casilla…

Ir a Post siguiente: 115. Confirmaciones.

113. El Regreso… (4)

Algún sábado de Marzo de 2008

Esa noche me dormí como pude y me levanté temprano, como todos los sábados, para ir a trabajar. Una vez en el laburo me enteré que El Lerdo me había agregado al msn. Ok, demuestra interés, pensé para mí, lo habrá hecho antes de irse a dormir porque hace unas pocas horas que nos despedimos. Pero algo parecía raro con este flaco, había algo que no me cerraba y todavía no sabía qué. Estaba aburrida y tenía sueño. El laburo los fines de semana era muy tranquilo y era dificil mantenerse despierto. Me volví a meter en el blog de El Enfermito para ver si había novedades, pero no ví nada. Así que dediqué a boludear con el messenger. No había nadie con quien hablar y me puse a chusmear los contactos que tenía bloqueados, solo para ver si el enfermito había vuelto a meterse en alguna de mis cuentas. Todo seguía igual, por suerte. Ahí me acorde de Ishido, un personaje raro con el que había chateado un tiempo atrás y después lo había bloqueado. Seguía con la duda. ¿Sería él? La curiosidad pudo más, y volví a admitirlo. Un tiempo después lo encontré conectado y volvimos a hablar.

Des

¿Cómo andás tanto tiempo?

Ishido

Todo bien! ¿Vos?

Des

Bien, aburrida en el laburo. ¿Qué contás? ¿Volviste con tu ex?

Ishido

Si! por suerte volvimos, estoy re contento. ¿Y vos con el tuyo?

Des

No, yo no… ni me lo nombres…

Ishido

¿Por? ¿Pasó algo?

Des

No importa… contame vos, ¿Cómo fue eso?

Ishido

Muy bien por suerte, nos estamos por mudar juntos

Des

No me digas, así de golpe? ¿Por dónde?

Ishido

Por palermo…

Des

¿Palermo? Es grande Palermo, ¿Qué parte?

Ishido

Es en xxxxxxxxx (nombre de la calle) al 2400

Y ahí tragué saliva. Esto se iba poniendo cada vez más raro. La dirección que me estaba dando era a media cuadra de mi casa. Y encima Ishido nunca usaba foto, tenía puesta en ese momento una foto de un gatito. Raro… muy raro todo…

Des

Ah… re cerca de mi casa! ¿Cuándo te mudás?

Ishido

Esta semana. ¿Así que vamos a ser vecinos? Podríamos ir a tomar un café un día de estos…

Des

¿Pero no decís que volviste con tu novia y estas bien? ¿Para qué??

Ishido

Es solo un café, para conocernos… Pero vos fijate…

Des

Ok, lo vemos. Pero no me cierra mucho…

Le dije y di por terminada la conversación. ¿Justo a media cuadra de mi casa? ¿Y justo se pone un gatito en la foto del messenger? Eso es raro… un hombre no usa un gatito, ¿cuántas locas más hay como yo que le gusten los gatos?  La duda si era o no era mi ex estaba siempre presente, pero yo no estaba segura. Dudaba. Dudo, luego existo, dijo Descartes, y yo me lo tomé siempre al pie de la letra. No podía ser tan paranoica. ¿O sí?

Ir a Post siguiente: 114. El Regreso… (5).

86. Los levantes de Anna O. (2)

En los días que siguieron volví a hablar con Ishido una o dos veces más. Las conversaciones siempre eran del mismo tenor, y estaba empezando a incomodarme. Más cuando uno de esos día empezó a indagar a dónde iba a bailar. Obviamente no quise darle información, pero se puso insistente. Todo parecía cada vez más sospechoso. No pensé que fuera mi ex, no lo creía capaz de tanta locura. Pero algo me olía mal y sin saber qué ni porqué un día lo bloqueé y no volví a saber más de él (por un tiempo). Mientras tanto, una tarde de febrero había empezado a hablar con otro que parecía interesante. 32 años, vivía solo en belgrano, era publicista y escribía. Le gustaba el cine y la literatura.  Parecía simpático e inteligente.. si es que eso se puede saber por msn. Me pasó un foto y no estaba nada mal… alto, flaco, canoso, con una linda sonrisa. Al poco tiempo de empezar a hablar me dice:

Él

Bueno, arreglamos para ir a tomar algo?

Yo

¿Ya?

Él

Uhhh.. no serás de esas que se la pasan horas y horas hablando y al final no concretan nunca la salida, no?

¿Cómo te diste cuenta? Pensé. Pero no. No me iba a dejar apurar tanto, al fin y al cabo me venía animando a tantas cosas que no me iba a achicar en esta… Le contesto:

Yo

No, para nada. Tenés razón, cara a cara es mejor. Solo quería conocerte un poco a ver si valía la pena…

Él

Ok. ¿Cuándo y dónde?

Yo

Eh… no sé… vos que decís?

Él

Qué te parece mañana?

Yo

¿Mañana? ¿Estás apurado??

Él

Uh, estás segura que no sos una histérica? Mirá que me aburro rápido, eh…

Ya me estaba apurando de nuevo, con lo poco que me gusta que me desafien…

Yo

Ok, ok. Mañana se me complica. Pero dejémoslo para el jueves, si te parece…

Él

Ok. El jueves a la noche puedo…

Me pidió mi celular y después de pensarlo un ratito se lo dí. Me cuesta darle un teléfono a un completo desconocido, me da terror que sea otro loquito… pero bueno, íbamos a encontrarnos, así que se lo dí. Quedamos para el jueves a las 21.00 y al toque se desconectó… Y no volví a saber de él hasta el mismo jueves…

Ir a Post siguiente: 87. Ciega a Citas…

85. Los levantes de Anna O.

(Si no te acordás quién es Anna O. fijate acá.)

Mientras todo esto pasaba, Anna O. Seguía de tanto en tanto conociendo gente por internet. Un poco por aburrimiento, otro poco por esperanzas de conocer alguien que realmente valiera la pena. Aunque con poca fe, y ni siquiera sabía si tenía ganas de algo serio, pero aún así… nunca se sabe. Había agregado unos cuantos contactos en el messenger, de esos que pasaron el primer filtro: solteros, sin hijos, preferiblemente con estudios universitarios, que vivieran en capital (cero ganas de viajar!) y de ser posible que vivieran solos (no quería otro nene de mamá!). Y me entretenía los fines de semana en el trabajo y por las noches en casa, hablando con gente más o menos desconocida. En principio, sin animarme demasiado a conocerlos en persona, como pasó con El Periodista. Un día de estos apareció un nuevo contacto en mi msn. “Ishido” era su nombre, supuse que le habría dado mis datos por esa página, aunque nunca lo comprobé. Tuve dos o tres charlas con este sujeto, en las que ambos nos contamos un poco nuestra situación. Los dos estábamos separados recientemente, así que la conversación arrancó por ahí.

Ishido

-¿Cómo la vas llevando?

Anna O.

-Super bien, la verdad es que no me arrepiento para nada, las cosas venían mal hace un tiempo largo y no me la bancaba más! Además me estoy divirtiendo como nunca en mi vida…

Ishido

-¿Mucha joda?

Anna O.

-Y… bastante. La verdad es que siempre me gustó bailar, y mi ex me tenía taaan cortita que ahora estoy recuperando el tiempo perdido…

¿Y vos?

Ishido

-Yo la verdad que no. La extraño un montón y me encantaría volver con ella, pero por ahora no me da bola… Además no me parece bien lo que estás haciendo…

Anna O.

-¿Qué?? ¿Porqué?

Ishido

-No sé, no te conozco mucho, pero me parece que siempre es mejor estar en pareja, tranqui que andar revoleando la chancleta por ahí…

Anna O.

-Me parece que sos medio prejuicioso…

Y la charla siguió más o menos en el mismo tono. Siempre me sentí medio juzgada, como si él creyera que lo que yo hacía estaba “mal” desde un punto de vista moral, un poquito excesivo. Y él siempre contándome lo mucho que extrañaba a su ex y pidiéndome consejo de cómo volver con ella… ¿Y entonces que carajo hacés hablando conmigo? pensaba para mis adentros, pero por algún motivo insistía. No ponía fotos y la cosa empezaba a tornarse sospechosa…

Ir a Post siguiente: 86. Los levantes de Anna O. (2).